España rozará los 5.000 trasplantes a final de año, un objetivo fijado para 2020

  • La donación de órganos aumenta un 10,2% hasta el 15 de mayo gracias al impulso de la asistolia en 84 hospitales
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    Daniel Roldán | Madrid
España está a un solo paso de alcanzar la cifra de los 5.000 trasplantes a final de este año. Un objetivo que estaba previsto, según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) para 2020. Pero el trabajo de los profesionales sanitarios y la "generosidad de la sociedad" está provocando que se adelanten todos los plazos. Hasta el 15 de mayo, España registra sendos aumentos del 10,2% en el número de donantes y un 11,5% en el de trasplantes. Un incremento gracias a las operaciones pulmonares (una subida del 25%), hepáticas (17%) y renales (9,3% más con respecto al año pasado).
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La subida de la donación se ha producido gracias a la mejora de la aplicación de la asistolia (donación justo después de una muerte no encefálica tras una parada cardiorrespiratoria), que ha aumentado un 27%. Ya son 84 los hospitales que trabajan en esta técnica en colaboración con los servicios de Urgencias. También aumenta la donación de médula en un 15% en los primeros cinco meses de este año, hasta alcanzar los 323.857 voluntarios, cuando el año pasado se cerró con unas 281.000 personas.
La directora de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil, afirmó en la celebración del Día Nacional de Donantes de Órganos y Tejidos, que el éxito de este tipo de dación se debe al trabajo de los profesionales, del plan establecido por la ONT y el efecto que tuvo Pablo Ráez, "un héroe nacional" por promover la donación altruista y concienciar a la sociedad. No obstante, la máxima responsable de la ONT ha señalado que hay que continuar trabajando porque todavía mueren en lista de espera un 5% de las personas que están esperando un órgano vital.
Juegos 'olímpicos'
Por otra parte, el presidente de la Federación de Asociaciones de Enfermos Renales (Alcer), Jesús Molinuevo, ha reclamado al Gobierno que tome en consideración la propuesta del Senado de que los donantes vivos tengan las mismas ventajas laborales que una embarazada. De esta manera, ha asegurado Molinero, se podrá fomentar la dación de órganos como el hígado o los riñones. Una reclamación en el día que sirve como homenaje a todos los donantes y sus familias y para recordar a la sociedad que las donaciones de órganos salvan cada año miles de vidas.
También se han presentado los XXI Juegos Mundiales de Trasplantados que se celebrarán en Málaga entre el 25 de junio y el 2 de julio. Una semana de fiesta y de competición en el que participarán 2.218 atletas de 52 países. Por primera vez, podrán competir donantes aunque no en todas las pruebas. El equipo español está formado por 77 atletas, de los que cuatro son niños.
Publicado en El Correo 8-6-2017




  • Beatriz Domínguez-Gil, responsable de la Organización Nacional de Trasplantes, considera como un «número mágico» llegar a los 50 donantes por millón
  • Daniel Roldán | Madrid 
     
Beatriz Domínguez–Gil tomó el relevó de Rafael Matesanz al frente de la Organización Nacional de Trasplantes hace tres semanas, aunque conoce la casa desde hace más de una década. El objetivo de esta nefróloga compostelana de 46 años es mantener a España como referente mundial.
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–¿Cuál es su reto principal a corto o medio plazo?
–Sí que vemos factible que a igual actividad de donación haya más actividad trasplantadora gracias a las vías de mejora de los últimos años, como la colaboración con los servicios de Urgencias y la atención en asistolia. Pero decimos que nuestro número mágico es el 50 (donantes por millón) y sí que nos planteamos a corto plazo superar los 5.000 trasplantes. Y desde luego nos planteamos ser líderes 25 años más como mínimo.
–Hace nueve años el objetivo eran 40 por millón. ¿Es demasiado optimista?
–Nos marcamos en 2008 el objetivo de 40 donantes por millón y entonces todo el mundo nos criticaba. Era imposible de alcanzar, decían. Nosotros hicimos una evaluación, a pesar de que las condiciones epidemiológicas no eran óptimas, porque afortunadamente en España las muertes por accidentes de tráfico y cerebrovasculares disminuyen. Pero con la asistolia (donación justo después de una muerte no encefálica tras una parada cardiorrespiratoria) conseguimos los 40. Los 50 son muy optimistas, pero se puede alcanzar en determinadas comunidades. Por eso a lo mejor hay que establecer tres niveles: uno mínimo de 40, un nivel óptimo de 45 y otro de excelencia de 50.
–¿Hay margen de mejora en la asistolia y la colaboración con los servicios de Urgencias?
–Son dos vías, con las que empezamos a trabajar desde 2008 y ya mucha más claramente a partir de 2012, que hay que consolidar y mejorar. Ochenta hospitales ya participan en esta donación y hay un gran margen de hospitales que se puedan incorporar. En el aspecto cualitativo, tenemos que enfocarnos en conseguir mejores órganos.
–¿Queda mucho por hacer en la terapia celular?
–Hay muy poca incursión y va a costar un esfuerzo, pero no creo que se ha complicado. Pero la incursión es tan limitada que no se puede anticipar. Pero tanto la población como los profesionales entienden muy bien la donación de órganos.
–¿Como la médula ósea?
–Es un ejemplo. Con el trasplante de progenitores hematopoyéticos gracias al plan de médula ósea el número de donantes ha aumentado de forma exponencial. El primer plan era de 200.000 donantes y se superó. Nos hemos planteado los 400.000 y en un ritmo de cuatro o cinco años podemos llegar al millón.
–¿Qué opinión le merecen los países que convierten a todos sus ciudadanos en donantes?
–La ley de consentimiento presunto se basa en que si una persona en vida no ha dejado su negativa a la donación, se procede a la misma. No se contemplan vías alternativas, como una conversación con la familia. Nosotros no vamos a ir nunca por ahí. No es que funcione mal. En Portugal está dando buenos resultados y vamos a ver qué pasa en Francia porque hace poco que han iniciado este camino. Nosotros damos voz a las familias. Esta forma de trabajar nos está dando buenos resultados.
–¿El turismo de trasplantes es el gran problema para la Organización Nacional de Trasplantes?
–Es un tema complejo. Cuando hablamos de turismo de trasplantes y tráfico de órganos hablamos de pacientes de países acomodados o que pertenecen a una minoría acomodada que viajan a países en desarrollo que no tiene una legislación sobre este tema y se lleva este trasplante, que se ha realizado en un contexto de explotación de un ser humano. España prácticamente está ajena por nuestro gran sistema. Tenemos un proceso muy garantista porque hay tres filtros en los que se evalúa a la persona, no solo desde el punto de vista médico, sino sus motivaciones o la relación que tiene con el receptor. Lo evalúa un médico que es independiente del proceso de extracción de órganos y del trasplante, lo evalúa un comité de ética y tiene que comparecer ante el juez. Tres filtros. Ante cualquier tipo de duda, ese proceso no se lleva a cabo. Es tan garantista que es muy difícil que se lleve a cabo. Por eso nos preocupa relativamente. Lo que sí nos preocupa son los pacientes que pueden acudir a nuestro país atraídos por la eficacia del sistema. En este caso son donantes muertos.
–¿Ha habido muchos intentos?
–Existen resquicios legales para acceder a la lista. Cuantitativamente no es un problema, pero nos preocupa que haya un efecto llamada.
–¿Aplicar un tiempo mínimo de residencia, como solicitó Rafael Matesanz, es una opción?
–Lo estamos estudiando y tenemos que valorar muy pormenorizadamente los pros y los contras.

LOS DONANTES
El dia 16 de Junio " ATCORE" pondrá una mesa informativa en el Centro Comercial El Boulevard a partir de las 10:00 h.